Con el paso del tiempo pueden aparecer exceso de piel y bolsas de grasa en los párpados, dando a la mirada un aspecto cansado.
La blefaroplastia es una cirugía destinada a corregir estos cambios mediante la eliminación o redistribución de los tejidos que producen ese exceso, buscando un resultado proporcionado y natural.
La valoración oftalmológica previa permite estudiar no solo la apariencia externa de los párpados, sino también aspectos como la superficie ocular, la posición de los párpados y su función.
La blefaroplastia puede realizarse sobre los párpados superiores, los inferiores o ambos, dependiendo de las características de cada paciente.
El objetivo no es cambiar la expresión ni transformar la mirada, sino mejorar aquellos cambios relacionados con el envejecimiento de los párpados, manteniendo unas proporciones naturales y respetando la función ocular.
La valoración individualizada permite determinar qué estructuras necesitan ser tratadas y cuál es el abordaje más adecuado para cada caso.
La cirugía se adapta a las características de cada paciente y puede centrarse en los párpados superiores, inferiores o en ambos.
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La blefaroplastia superior permite tratar el exceso de piel de los párpados superiores que puede dar a la mirada un aspecto pesado o cansado.
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La cirugía de los párpados inferiores permite tratar las bolsas y otros cambios relacionados con la distribución de los tejidos de esta zona.
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Cuando las características del paciente lo requieren, pueden tratarse los párpados superiores e inferiores dentro de un mismo planteamiento quirúrgico.
Antes de plantear una blefaroplastia es importante realizar una valoración individualizada. La evaluación oftalmológica permite analizar las características de los párpados y la superficie ocular y determinar el tratamiento más adecuado.
Una mirada más descansada y natural
El objetivo de la blefaroplastia es mejorar la apariencia de los párpados respetando las características individuales de cada paciente y manteniendo la función ocular.